Tangalanga - Prensa
Notas, recortes de Tangalanga en diarios y revistas

Revista 13/20 - 12 de Noviembre de 1992

Tangalanga no se rinde
UNA VOZ EN EL TELEFONO

Es una leyenda viviente. Sus varios nombres inventados -Tangalanga o Tarufeti, por citar dos sólo de las mas conocidos- empezaron a circular entre un selecto grupo de personas que intercambiaban grabaciones de las llamadas telefónicas que el señor hacía a desprevenidas víctimas del ridiculo. Poco a poco -sobre todo a partir de las grabadoras doble casetera- la reproducción y difusión de los benditos casetes se fue extendiendo hasta que su figura, resguardada en le férreo anonimato, alcanzó la categoría de ídolo popular.

Proximamente saldrán a la venta los casetes con sus grabaciones, con lo cual su popularidad trascenderá la de un reducido circuito, Luis Alberto Spinetta, Fito Páez, Charly García, Arturo Puig y Mónica Guido son algunos de sus fervientes admiradores. Son pocos los que vieron la cara a Tangalanga, que es algo así como verle la cara a Dios. Y nosotros tuvimos ese privilegio.

PLAY

"Un chico iba corriendo detrás de un cortejo fúnebre gritando: Papá, no me dejes solo! Papá llevame con vos; quiero estar a tu lado! Un hombre que estaba al lado le explicó "Mirá pibe, estas son cosas que pasan en la vida, tenés que ser fuerte", y el chico: "No, mi viejo es el que maneja"

Como se imaginarán, quien cuenta el chiste es Tangalanga en persona. Bastante mayor de lo que uno supone al escuchar su voz, tiene aspecto de "hombre serio". Elegante, con anteojos y sus 76 años bien vividos; cuesta imaginarlo endendiendo el grabador antes de discar el teléfono para desgranar su arsenal de bromas y juegos de palabras que descolocan al mas pintado. Pero la voz es la misma.

- Si hacen una encuesta, en el casillero de "profesion" ustéd que pone?
-"Doctor", por supuesto

REWIND

-Como empezaron las llamadas telefónicas?
-Las empecé a raíz de un gran amigo mío que tenía cáncer y terminó postrado. Era muy inquieto de manera que estar 24 horas acostado le costaba horrores. Era el año '61. Aunque mal fisicamente estaba tan lúcido como nosotros (lo cual no era mucho decir). Un día, estando con él, me habló de un veterinario que era un chanta. Entonces le pedí el número de teléfono e hice la primera grabación. Me atendió la mujer: "El doctor está tratando a un paciente", "Bueno dígale que habló Fiorito: él me dijo que el perro no tanía nada y ahora se está muriendo" Entonces me atendió el tipo y le repetí lo mismo. "No sé de que animal me habla" "Mas animal será usted. Escúcheme, tengo un amigo que le llevó un canario y usted le dijo que tenía ictericia"

Esa grabación le sirvió a Sisto (mi amigo) para que cuando fuera a verlo no hablaran de la enfermedad, que para el era terrible. Sin embargo, al tiempo se pudrieron del veterinario. Entonces siguieron grabaciones que para él eran una distracción. Un mes antes de morirse, Sixto le dijo a un amigo común que, gracias a mi, no se moría tan triste. Dejé las grabaciones por un tiempo hasta que en el '78 caigo con una hepatitis: después de una semana ya estaba bárbaro, pero tenía que seguir el reposo, entonces volví a las llamadas.

El asunto se extendió cuando surgieron la doblecasetera. Un día apareció un aviso en La nación: "Ruego al Dr. Tangalanga llamar a tal al número para obtener una buena grabación". Lo puso el ingenieron Sagasti, fundador del Tangalanga Fan's Club.

RECORD

-Como hace para elegir a sus víctimas?
-Generalmente lo saco de los avisos o me los pasan. El otro día me dieron uno que decía: "Sordomudo 47 años, vivienda propia, buena presencia busca compañera de hasta 40 años" Yo pregunté: Que querés que hable con un sordomudo? El número era de un tipo que hacía los contactos para relaciones matrimoniales. Con tal de "venderlo" para cobrar su comisión, decía maravillas del sordomudo. "Usted tiene que ver como se hace entender, tiene una mirada, una carisma increible. "Lo llamo por una sobrina mía que tiene 37 años, es tartamuda, tartamudea muy bien pero, de todas maneras si el hombre lee los labios le va a costar un poco..." Llamé a otro que hacía tarot blanco "Esto es pura joda", le digo. "Y claro que es joda, pero si la gente es tan estúdipa, que quiere que haga?
- Alguna vez se comió un puñetazo?
-No, nunca. Siempre se quedaron con las ganas. En realidad, lo mío es totalmente inofensivo. sólo que a algunos les cuesta mas tiempo darse cuenta.
- A lo largo de tanto tiempo, hizo mas amigos que enemigos?
- Amigos, muchos buenos amigos. Eso es algo hermoso que me ha dado la vida. El otro día fuí a la Rock and Pop a las 12 de la noche, salí a la madrugada y había chicos esperando para conocerme. Y pensé: "Vivirán acá a la vuelta". Pero no, cuatro se vinieron en un fitio hecho bolsa de San Fernando. Otros me dijeron que venian de Ramos Mejía. Podés creelo? Tengo muchos amigos y eso me hace feliz. Mirá, desde 1946 hasta el '90 fuí miembro de cooperadoras de hospitales; iba todas las semanas, por lo menos una vez. Sabés cual es mi sueño? Ganar guita con los casetes, ir al Hospital de Niños, sala 10, cama 1, por decir algo, hablar con el chico, y si los padres no lo visitan, cazo la ficha con los datos. me voy a su casa personalmente y los llevo al hospital, si son gente pobre le doy 100 o 200 dólares para comprarle algo al nene. En tantos años de visitar hospitales tengo anécdotas que si las llego a contar por televisión, puede llorar el país entero, no por dramáticas sino por tiernas.
- La venta de los casetes no le va a quitar magia?
- Si, puede perderse la magia pero ya no me interesa. Me importa que se vendan los casetes. Después de 30 años ya no me preocupa nada. Quiero la guita, mitad para mí y la mitad para hacer el bien.


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